Pokémon Go, una nueva manera de jugar con tus hijos.

Pokémon Go sin duda ha revolucionado la forma de jugar de las nuevas generaciones.

¿Por qué hablar de un juego que, para muchos no es bien visto y hasta accidentes ha causado? Porque con sólo unos días después de haberlo usado me parece que tiene grandes potenciales para ver el lado positivo; sin embargo también existen desventajas que debemos poner atención y no dejar pasar por alto, ya que pueden representar (como cualquier actividad o juego) un riesgo. Estamos frente a un juego que por primera vez en muchos años que llevo trabajando con y desde la tecnología puede hacer una sinergia entre la unión familiar, la educación, la tecnología, la salud y la ciudadanía digital responsable, (ahora verán por qué).

pokemon-go-169A diferencia de los juegos de video, al jugar Pokémon GO necesitas salir y explorar lugares, haciendo del juego una alternativa para la actividad física, y parte de una convivencia familiar. Aunque para ello, es importante poner reglas de uso y horarios, sobre todo para cuidar de la privacidad de nuestros hijos.

Otro potencial interesante es la visión espacial. Al ser un juego basado en geo localización es necesario saber dónde estás en todo momento, lo que nos brinda la oportunidad de crear una habilidad para la adquisición de un aprendizaje nato de la orientación.

Un área poco explorada en videojuegos es el beneficio a nivel de desarrollo matemático, por ejemplo, distancias, ángulos y coordenadas, éstas permiten ser incorporadas en el juego con un aprendizaje significativo y un razonamiento lógico efectivo.

La geografía juega un papel importante, ahora nuestros hijos tienen especial interés para saber  por dónde se están moviendo, o donde queda algún lugar en particular. Pero sobretodo, qué elementos orográficos componen ese contexto. Esto es debido a que existen numerosas “pokeparadas”, y muchas se pueden encontrar en lugares representativos o simbólicos, por lo que, como efecto secundario pueden ser museos, bibliotecas, lugares históricos que pueden llevarlos a despertar su curiosidad y conocer más acerca de los lugares visitados.

La tecnología, aplicada a la educación y como parte de la ciudadanía digital, es algo que día a día tenemos que promover si queremos un uso responsable y positivo en internet. Podemos aprovechar el uso de Pokemón Go para enseñarles a:

  • Marcar límites de uso. ¿Qué tanto tiempo estás jugando Pokemon Go? ¿Qué tan adicto eres al juego? ¿Qué tanto tiempo de tu día inviertes en jugar?
  • Estar atentos con nuestros derechos digitales, pues todos tenemos el derecho de proteger nuestra privacidad en el mundo virtual, ¿sabemos en realidad lo que, en este caso Niantic, hace con toda la información de localización?
  • Cuidar su privacidad: ¿Sabes los peligros que puede haber en Pokemon Go si no lo juegas con responsabilidad? ¿Cómo es tu avatar? ¿Es una representación física real de tu persona?

Muchos padres se encuentran en la disyuntiva de permitir o negar el hecho de que descarguen la aplicación, y casi de inmediato también podemos ver la otra cara de la moneda la seguridad. ¿Qué podemos hacer?

  • Ayudar y proporcionar a nuestros hijos herramientas y conocimientos en la prevención de accidentes, riesgos y peligros a los que se puedan enfrentar.
  • La regla número uno para jugar Pokemón Go: Estar alerta en todo momento y prestar atención a los alrededores para no tener accidentes.
  • Revisar los sitios a explorar, pues hay algunos potencialmente peligrosos o poco apropiados para niños sin la supervisión de un adulto.
  • Cuidar y vigilar nuestros alrededores, pues está la posibilidad de ser víctima de un robo por traer el dispositivo en la mano en sitios públicos.
  • Cuidar el bienestar físico, poner particular atención al momento de ir en búsqueda de pokemones en las ciudades con climas extremo, como el calor, lluvia, e incluso evitar hasta la deshidratación.

Por otro lado  es un videojuego de coleccionismo y, como tal, corremos el riesgo de crear una tecno-adicción que nos impida despegarnos del dispositivo, o estar continuamente abriéndolo para ver si hay un Pokémon, olvidándonos de nuestro alrededor; por lo que debemos tener un uso responsable y establecer límites para no caer en excesos.

Desde la creación de las primeras consolas, hasta los dispositivos portátiles, a muchos nos encantan los videojuegos. Así que ¿Por qué no sacarle provecho a aquellos videojuegos que tienen un gran potencial contra la vida sedentaria que llevamos hoy en día? ¿Por qué no hacer que un videojuego se pueda convertir en algo didáctico? ¿Por qué no convertir al juego en un modelo para prevenir riesgos? ¿Por qué no usar al videojuego para acortar la brecha generacional del uso de la tecnología? Nuestra limitante no es la capacidad del entendimiento, sino creatividad que podamos desarrollar.

Bienvenidos a la realidad aumentada que permite que veamos las cosas desde diferentes perspectivas.