Edición #14 Siete estrategias para que los estudiantes hablen y piensen sobre ciudadanía digital

A menudo hablo con grupos de padres de familia e inevitablemente me preguntan cómo deben involucrarse educando en la ciudadanía digital. Aquí presento siete estrategias que he compartido con ellos.
1. Construir y desarrollar excelentes relaciones con tus hijos/estudiantes.  A manera que iba creciendo, mis padres podían saber en donde me encontraba cuando quisieran. Que yo recuerde, no necesitaban utilizar algún aparato sofisticado para rastrearme o saber mis actividades. Sus únicas herramientas eran el teléfono de marcación rotativa y las redes informales que creaban con otros padres de familia. Si comparamos esta situación con lo que vivimos hoy en día, esto a cambiado de forma significativa, ahora nuestros hijos pueden entrar y estar en internet sin dejar rastro y con tantas identidades como deseen. Incluso es posible que estemos hablando con nuestros propios hijos en algún chat y ni siquiera saberlo –eso si es algo que da miedo. En pocas palabras, me temo que los días en donde sabemos dónde se encuentran nuestros hijos llegará pronto a su fin. ¿Hay algo que podamos hacer al respecto?

Aunque suene muy obvio, el mejor acercamiento que los padres podemos tener es fomentando una buena relación con nuestros hijos, de tal forma que ellos mismos quieran decirnos lo que hacen en internet. Claro está que podemos revisar su historial de navegación, instalar un lector de teclado que nos envíe cada cosa que han escrito y utilizar la Nube para monitorear por dónde han estado. Sin embargo, hacer uso de esas herramientas de monitoreo fomentan y generan un ambiente de desconfianza y falta de respeto. Además, este nivel de monitoreo consume una gran cantidad de tiempo. Incluso si de todas formas encontramos el tiempo necesario para monitorear a nuestros hijos y estudiantes de esta forma, nunca podríamos prevenir que encontraran otra forma de “sacarle la vuelta” al sistema de vigilancia que estemos utilizando.

Como mencioné en publicaciones anteriores, si no permitimos que nuestros hijos y estudiantes se involucren y formen parte de la creación de reglas respecto al uso de internet, será más difícil que las lleven a cabo y tenderán a encontrar la forma de evitarlas. Mi recomendación es cultivar relaciones fuertes y significativas con los hijos, de tal forma que se sientan con la confianza para platicar lo que hacen, lo que les inspira y cuando se sienten inseguros o algo les da miedo.

Es lo mismo para los maestros. Lo más recomendable es construir y fomentar una relación fuerte con los estudiantes para dar lugar a las conversaciones abiertas acerca de sus actividades en línea. Esto ayudará a que piensen y hablen acerca de temas de ciudadanía digital que se presenten en su diario vivir.

2. Despersonalizar conversaciones. Una estrategia que recomiendo a padres y maestros es el ayudar a que los estudiantes se sientan con la confianza de entablar conversaciones, esto se lleva a cabo a través de la despersonalización. Por ejemplo, si preguntamos “¿Cuántas identidades tienes en redes sociales?” la respuesta que obtendremos no será más que negativa o evasiva. Sin embargo, si en lugar de eso preguntamos “¿Qué piensas de las personas que quieren tener o tienen más de una identidad en redes sociales?”, podremos obtener una respuesta más honesta y con mayor información. Al despersonalizar las preguntas, los estudiantes se sienten menos amenazados, esto se debe a que no sienten que tienen que revelar información acerca de sí mismos. El resultado es que en realidad comienzan a abrirse y revelar información acerca de sí mismos.

3. Ayuda a que los estudiantes vean el panorama general. Mientras conversamos con los estudiantes, queremos que reflexionen y piensen lo que significa involucrarse en internet y cómo la vida digital los conecta y desconecta de las personas y ambientes cercanos. Queremos que desarrollen otra perspectiva, tomando en cuenta un panorama general, mezclando la Vida Real (VR) y la Realidad Inmersiva (RI) que se encuentra del otro lado de sus teléfonos y dispositivos inteligentes. Es necesario sacar de la pantalla a los estudiantes, cuestionarles sobre lo que están viviendo en un contexto más amplio.

4. Involucrar a los estudiantes en las decisiones sobre políticas. Una vez que se ha comenzado a ayudar a los estudiantes a ver un panorama general, es momento de que apliquen esa perspectiva para sí mismos y su estilo de vida digital. Una manera de hacer esto es acercarlos a la mesa de discusión sobre las políticas de uso, es decir, que participen activamente en la elaboración de normas y políticas. Para ello recomiendo las actividades que se han desarrollado con mayor detalle en el boletín 13, Estás a cargo (Tú Tienes el Control) y Ser un deTechtive, al igual que Sé tu propio Futurista.

5. Ir más allá del salón de clases. Necesitamos llegar a las familias, estudiantes y escuelas para que coincidan nuestros esfuerzos respecto a la práctica de la ciudadanía digital. Dejar esta labor solamente a las escuelas no funciona. El terreno de la ciudadanía digital es tan extenso que las escuelas podrían dedicar todo su programa académico para ayudar a los estudiantes a convertirse en ciudadanos digitales ideales. Incluso si eso fuera posible, el programa (BYOD Bring Your Own Device por sus siglas en inglés) que involucra el que cada uno lleve su propio dispositivo, asegura que los estudiantes traigan consigo su vida digital donde quiera que vayan a través de sus teléfonos inteligentes, computadoras portátiles y tabletas. Ya sea que los estudiantes se encuentren en casa, en la escuela o con sus amigos, están teniendo acceso a las mismas redes sociales y recursos en línea. Para ellos, es solamente una vida continua y perfectamente bien integrada. Es necesario que las escuelas, padres de familia y estudiantes practiquen las mismas políticas y perspectivas. La conversación sobre ciudadanía digital necesita ir más allá del salón de clases.

6. Fomentar la conciencia y sensibilización en lugar del miedo. Es necesario que los estudiantes estén alerta en lugar de vivir con miedo cuando se trata de su vida digital. Es comprensible querer que los estudiantes tengan miedo de los riesgos y elementos dañinos que encontramos en internet. Sin embargo, cuando nuestros estudiantes entienden las precauciones en lugar de estar temerosos de usar Internet, tienen mejores oportunidades de transferir su entendimiento a nuevas situaciones e identificar signos de alerta.

7. Ayudarles a desarrollar formas positivas para usar Internet. Generalmente enfocamos nuestros esfuerzos en ciudadanía digital para advertir a nuestros hijos sobre los peligros que les esperan en Internet. Esto es solamente la mitad de la ecuación en el tema de ciudadanía digital. La otra mitad es enfocarnos en cómo utilizar la red de manera positiva, a final de cuentas, somos consumidores y productores de información. Por ejemplo, si todos estamos dejando una huella digital en Internet, entonces de forma deliberada cultivemos una huella digital positiva. Esta es una actividad que regularmente llevo a cabo con estudiantes, les enseño a crear un ePortafolio (portafolio digital), en donde presenten y se muestren sus logros y sueños para el futuro.

 

 

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Investigación y traducción por Eugenia Tamez

eugenia.tamez.ag@gmail.comEduktechMx

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