¿Seguidores reales o virtuales?

Todos sabemos que en la actualidad vivimos inmersos en las redes sociales. Tanto adultos, como adolescentes y niños buscamos el mayor número de seguidores en nuestras cuentas de Instagram, Facebook, Twitter, por mencionar algunas. Mientras más grande sea el número de seguidores, mejor y por ello nuestras publicaciones, fotografías y actividades que hacemos en la red están la mayor parte del tiempo enfocadas a buscar más cantidad de seguidores. Estamos pendientes de que ir “documentando” y alimentando nuestras cuentas con todo lo que hacemos. Pero, ¿por qué hemos dejado a un lado el buscar esos seguidores en la vida real?

No es mi intención decir que internet es el enemigo o que las redes sociales acabarán con el mundo, no, sólo son herramientas, increíbles y con gran alcance, así que hay que utilizarlas como tal, sin que nuestra vida dependa de ellas.

Usarlas de forma positiva, responsable, creativa y para hacer de este mundo un lugar mejor para todos, dedicando tiempo y actividades para también fomentar el incremento del número de seguidores que tenemos en la vida real.

Pensemos en formas de convivencia, actividades cotidianas que nos ayuden a mantener el “Like” o “Follow” que tenemos de nuestros familiares y de quienes nos rodean y al mismo tiempo incrementar ese número de seguidores reales con los que convivimos diariamente. Ser amable, entablar conversaciones, buscar espacios donde convivir en familia y con amigos sin duda nos “quitará tiempo” para conseguir más seguidores en nuestra cuenta de Instagram. Sin embargo, recordemos que las actividades de la vida real son de las que generan un impacto, nos enriquecen y nos alimentan el alma, a final de cuentas, por más tiempo que estemos en la vida digital, creo que nunca será lo mismo VIVIR Y DISFRUTAR la vida que sólo verla detrás de una pantalla.